lunes, 15 de noviembre de 2010

Reconocen a sus rivales

EL HERALDO DE LEON

Reconocen a sus rivales
JOSÉ CARLOS RODRÍGUEZ

El duelo entre León e Irapuato era, en el papel, el enfrentamiento ideal para buscar la calificación en un Clásico del Bajío, ante el acérrimo rival, y con el morbo de ver a dos históricos de la selección, Borgetti y Cuauhtémoc.

La gente de León llegó con muchas esperanzas de conseguir la clasificación a la Liguilla ante el Irapuato, que vino a hacerle la mala jugada a los Esmeraldas para dejarlos fuera.

Desde las 6:00 de la tarde ya se respiraba un ambiente de clásico adentro y afuera del estadio, que registró la mejor entrada de la temporada.

La porra hacía su trabajo de alentar desde antes del partido, mientras que al otro lado, un pequeño grupo de unos 300 seguidores freseros daban su incondicional apoyo a su equipo.

Los ojos estuvieron puestos en Jared y Cuauhtémoc: La Trinca salió a hacer su calentamiento, y los abucheos no se hicieron esperar.

Llegó el momento de empezar el partido, y cada vez que Blanco tocaba la pelota se escuchaba un enorme abucheo, sobre todo cuando fingía faltas para influir en las decisiones del árbitro.

Algunos aficionados se preguntaban por el resultado de Orizaba: 0-0... resultado que le daba la calificación a Albinegros y obligaba al triunfo a los Esmeraldas.
El gol fresero llegó a pocos minutos de iniciado el cotejo, balde de agua fría.

Luego, gol de cabeza de Jared Borgetti, la afición se levantó para festejar, pero el árbitro anuló por aparente fuera de lugar.

Después de la invalidación, el abanderado fue el centro de atención de los aficionados, con mentadas y reclamos.

Corría el minuto 45 de juego, cuando Caniza revivió al León y a la afición con un remate luego de un tiro de esquina para meter el del empate.

El propio Denis se pudo vestir de héroe luego de esquivar a Adrián Martínez y sacar un disparo a la portería que fue tapado por el buen papel de la defensa.

Cada llegada, cada tiro de esquina era una nueva ilusión para los aficionados del León de obtener el milagro, después del tan mal inicio que se tuvo.

Santibáñez tuvo la más clara, sin portero, sin marca, y voló su disparo prácticamente en tiempo de compensación, era el de la Liguilla.

Al final el empate le dio su boleto a La Trinca, pero no le sirvió a La Fiera que terminó eliminada. Sin embargo, la afición lejos de mostrar agresivididad contra su rival más enconado, dio clase de respeto y orden, no todos, pero sí la gran mayoría.

Jared y algunos jugadores como Luis Rosas, Blas Pérez, Nacho González y Odín Patiño, se acercaron a agradecer a la afición el apoyo y lanzaron sus playeras hacia la multitud.

Ya a la salida del autobus de Irapuato, algunos seguidores leoneses esperaron al vehículo que transportaba a los jugadores de La Trinca para darles una calurosa despedida.

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