lunes, 13 de mayo de 2013

Recuerdo de primera



Publicado el:13 / 05 / 2013 dentro de: Deportes
Cientos de aficionados esmeraldas marcharon por las avenidas principales de la ciudad conmemorando el año del ascenso del León
         
“No estamos llorando, se nos metió un 12 de mayo en el ojo…” gritaba una aficionada seguido de un rugido clamando “¡ser fiera es un orgullo!”.

Ayer fue muy especial para decenas de incondicionales leoneses, quienes comandados por Baltasar (líder de la afamada porra Ultra Verde) marcharon para festejar un año del ascenso esmeralda a Primera División.

Los aficionados que se dieron cita a la celebración comenzaron a llegar las instalaciones del Estadio León (por López Mateos) alrededor de las 12:30; algunos cantando y gritando.

“Se escuchaba hasta el eco abajo del puente, no creí que fuera a venir tanta gente”, comentó Gerardo H., “fan” del León.

Conforme se fue congregando más afición y aumentaban los decibeles, la fiesta se iba fraguando hasta que alrededor de las 13:30 horas comenzaron la marcha que duró alrededor de una hora.

Fueron centenares de verdes cantando a coro “¡¡¡Dale, Dale, Dale Da-León, León…!!!” trazando una ruta desde el propio Estadio León hasta el Jardín Principal contagiando a su paso a más gente, con sus gritos y pasión desbordada. La marcha fue tranquila hasta donde el frenesí deportivo permite serlo.

Dominaron los gritos, chiflidos y porras, pero manteniendo un orden que aún así no rompió el conocido ambiente Ultra Verde.

Las banderas no dejaron de agitarse y los ánimos no decayeron en ningún momento; los tambores siguieron el ritmo futbolero, algunos cohetes pequeños, banderas, cornetas, aplausos y sobre todo gargantas festejaban el primer año de los verdes en el máximo circuito.

Los hinchas fueron escoltados por algunos oficiales de Tránsito en motos.

El relativo entorpecimiento vehicular pareció no molestar a nadie. En su gran mayoría los conductores al paso coreaban con sus cláxones el famoso “ta-tá…tatata”.

A un año de haber logrado el objetivo que se persiguió por una década, la afición leonesa demostró una vez más su apego y lealtad hacia el equipo.

De manera “casi religiosa” marcharon felices, dejando marcado en la atmósfera un “12 de mayo no se olvida”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario