domingo, 12 de mayo de 2013

‘Esa noche sigue intacta’



El colombiano Darío Burbano a un año del ascenso confiesa que se le sigue erizando la piel al recordar aquella noche del 12 de mayo del año pasado cuando ante un repleto Nou Camp le regresaron a la gente su equipo a Primera División.

La ansiedad, la presión de cada torneo, los clásicos “Nunca subirán”, “Otra vez se venderán” desaparecieron en la mente de los aficionados verdiblancos que a cambio no descansaban en ovacionar a sus jugadores, uno de los precisamente más alabados por el graderío fue Burbano, quien aquella ocasión marcó el cuarto y quinto gol para finiquitar el ascenso.

“Esa noche sigue intacta, es un lindo recuerdo, lo que sucedió esa noche fue espectacular para nosotros”.

El cafetalero expresó que minutos antes de salir al campo en el vestidor de la Fiera se vivía una mezcla de nerviosismo y ansiedad que Gustavo Matosas redujo preguntándole a los jugadores cuántos goles anotarían. Muchos dijeron tres, varios más cuatro, pero nadie dijo cinco y la realidad superó las expectativas de los artífices del logro.

“Al final nadie le atinamos, luego de preguntarnos el profe (Matosas) sólo nos dijo que saliéramos a dejar todo en la cancha y que confiaba en nosotros”.

Las anotaciones de “Burba” fueron al minuto 70 y 76 a pases de Montes y Santibáñez, pero la realidad es que su encare y rapidez estuvo presente desde el arranque del juego, participó en la primera, en la segunda y tercera ocasión con pase a Éder Pacheco.

“Las caras de la gente lo decían todo y es algo que nunca se me va olvidar”.

“El Priri” comentó que se siente orgulloso porque es parte de una gran historia dentro de las páginas del Club León.

››  Sabíamos que teníamos que salir a dar el juego que durante todo el torneo. A veces son cortas las palabras para explicar lo que sentimos en ese momento, estoy feliz porque somos parte de la historia (del Club León).‹‹

Darío Burbano

‘El gol que más he gritado en mi vida’

“Es el gol que más he gritado en mi vida”. Así recuerda Luis Nieves su anotación del partido de ascenso contra Correcaminos.

Comparte que después de ser testigo de varios fracasos que tuvo el equipo, una noche antes del juego soñó que anotaría un gol que ayudaría al club de sus amores a volver al lugar del que nunca tuvo que salir.

“Es un día que nunca se olvida (el del ascenso), después de sufrir y ver cómo la gente sufría a cada final perdida, cada vez era más mi responsabilidad de hacer algo por el equipo que me dio todo”.

Menciona que poca gente sabe que aquella final la jugó con un tobillo lesionado, “pero no podía salir del campo, era un momento inolvidable, un sueño realizado que se trazó desde que se armó el equipo, el esfuerzo que se daba en cada encuentro nos hizo convertirnos en una verdadera familia de jugadores, técnico y directiva”.

Respecto a si pensó que esta vez no se ascendería, convencido dice conocer el temor que había en la gente.

“Sé que la gente tenía ese temor, pero uno que estaba al interior del vestidor te daba a pensar que esta vez sería diferente, que esta sería la buena”.

“El Talismán” menciona que uno de los objetivos que el equipo se trazó para el Clausura 2012 fue que su nombre quedara grabado como héroe.

La adrenalina que sale de la voz de Nieves cada que recuerda el partido es clara y crece al momento de compartir la jugada de su gol al minuto 21.

“Ante la expulsión de Maz, el profe (Matosas) tenía que encontrar obviamente un suplente, sentía el sueño de ser el elegido, cuando me dijo que iba con Pacheco al frente sentí tal emoción que lloré al igual que al momento de anotar, fue un pase de Pacheco, le metí un derechazo que nunca olvidaré después de eso todo fue felicidad”.

Sin embargo, después de aquel juego del ascenso, las cosas no han sido sencillas para Nieves, quien apunta que al enterarse que no continuaría con León en la segunda temporada en primera, tuvo un bajón anímico que no ha podido asimilar del todo.

“Es algo que hoy en día no logro asimilar, no podía creerlo por todo el tiempo que di por la playera, es un equipo que quiero mucho. Desafortunadamente por la lesión deje jugar varios meses, la verdad lloré y fueron días de no dormir cuando me enteré que no iba a seguir, jamás pensé que no iba continuar. Saber que ya estaba en primera fue muy difícil”.

››  Cuando termina el partido nos dimos cuenta al ver las caras y los gritos de la gente que lo habíamos logrado, el 12 de mayo es un día inexplicable de emociones, es una fecha que no se olvida.‹‹

Luis Nieves, ex delantero León

‘Nunca había sentido esa pasión’

La unión del equipo y el anhelo de la afición por ver a su León en Primera Nacional son para Éder Pacheco los engranes que impulsaron a lograr el ascenso.

“Conforme los resultados se iban dando la unión del equipo era más solida y además no se podía fallar a toda una afición que a cada momento te pedía a gritos que dejaras todo en el campo para regresarle a su equipo al Máximo Circuito”.

A un año de dicho acontecimiento, el ex delantero de la Fiera confiesa que la afición de León ha sido hasta ahora la única que lo ha hecho sentir como un verdadero futbolista profesional.

“No fue sólo en el partido del ascenso, sino que desde que llegué compartí a mi familia que en León viví algo que no había experimentado como jugador, que es ese apoyo y pasión incondicional a cada partido”.

Pacheco tiene grabado cada momento del partido, pero sobre todo ese minuto 44 en el que “acompañé por todo el campo a Burbano, se fue por derecha y yo esperaba el centro, al momento que lo recibo tenía la marca de dos defensas, pero sabía que no podía desaprovechar esa oportunidad y en dos toques la mando a las redes”.

Comparte que al término del partido de ida en Tamaulipas, no llegó a pensar en el fracaso, pero sí que en el Nou Camp sería toda una “guerra” deportiva.

El ahora ofensivo del Correcaminos, apunta que el video del ascenso lo ha reproducido decenas de veces y lo lleva con él en todos sus viajes, como una cinta de motivación.

“Lo veo seguido, lo llevo a donde vaya, lo he visto muchas veces; es un sentimiento inexplicable cada que recuerdo festejando con la gente”.

Respecto a lo que Gustavo Matosas les dijo antes de salir al campo con un 2-1 en contra, Pacheco recuerda que les dijo que era su momento y lo aprovecháramos.

Minutos antes del encuentro, sólo comenzó a orar.

“Pedí a Dios tener humildad, personalidad y carácter para dar el mejor partido de mi vida”.

Rememoró que si hubo algo que todavía unió más al grupo fue saber que su “líder” ante la ausencia de su madre, guardó toda compostura y nunca les dijo nada antes del encuentro.

“Eso se valora, no cualquiera lo hace y es algo que compromete a un grupo que ya vivía como una familia que desde el arranque se comprometió a convertirse en héroes que nunca se olvidarán”.

Pacheco platica que conserva su casa en León y al retirarse no duda en que volverá a pasar el resto de su vida como agradecimiento a todo el cariño recibido.

››  En ese momento (su gol) sentí una emoción inexplicable al voltear a la tribuna y ver los rostros de alegría en todo el estadio.‹‹

Éder Pacheco

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