sábado, 17 de marzo de 2012

El Gallo Vázquez


El Gallo Vázquez, crónica de un sueño
Deportes • 17 Marzo 2012 - 10:51am — Julio Saucedo

El celayense vive la etapa esmeralda de su afán por tener éxito como futbolista. Su familia y pueblo natal viven pendientes del talentoso mediocampista esmeralda

José Juan Vázquez (centro) festeja un gol que anotó con el León ante Neza
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León, Gto; • Roque, tierra de José El Gallo Vázquez, geográficamente está en Celaya, pero hoy el corazón de su pueblo y su gente son del León. Roque es esmeralda.

“Cuál Celaya, ni que Celaya, ahora somos León. Ánimo Gallo”, arenga el papá del José Juan Vázquez.

En su tierra natal no se habla de otra cosa que sea el que sea del chico de la casa roja con amarillo de la calle Mariano Jiménez, el Gallito, su Gallito y del León. Hoy toda su gente vendrá al partido, olvidarán que Roque es de Celaya e incluso traen grito de guerra: “¡León, León, con el Gallo serás campeón!”, dijo Raúl Vázquez, padre de José Juan.

Esta noche los Toros del Celaya se meten a la cancha del Nou Camp, la nueva casa de El Gallo. Una noche con sentimientos encontrados para el centrocampista, pero no para sus amigos, familiares y vecinos de Roque que hoy estarán en el estadio sólo con la verde.

José Juan Vázquez es el orgullo de su pueblo, una localidad celayense de poco más de 4 mil habitantes; un chico tenaz que supo sobreponerse a limitaciones económicas, que ha trabajado duro.

Quiso vivir de albañil, soñó con vivir en Estados Unidos pero el fútbol no se lo permitió.
Su equipo eran las Chivas y también eran su fuente de inspiración para soñar con alguna vez jugar en Primera.

Su talento en los pies lo mostró desde corta edad, hoy es contención, pero siempre jugó como delantero. Le gusta hacer goles, con el León ya marcó uno.

“Desde la baby era bien bueno para jugar, siempre fue centro delantero; cuando hacía goles le hacía como elGusanito Nápoles y la gente bien gustosa por como festejaba. Mucha gente me decía: “si ese niño sigue así como va, va a ser grande en el fútbol””, destacó su padre, que hoy trabaja como intendente de la comandancia de su comunidad.

El futuro era prometedor, pero las limitantes económicas eran un problema para el Gallo. Vivir todos los días era su mejor partido.

“Hacía falta el billete”, recuerda Don Raúl.

Su padre hizo todo el esfuerzo para no romper las ilusiones de su hijo que hacía carrera en las canchas del barrio en su ciudad.

Lo inscribió a las inferiores del Celaya, ahí estuvo poco tiempo, después roló por varios equipos, pero ahí comenzó el camino a un sueño que hoy está a una división o quizá a unos meses de cumplir.

“Una vez me dijo que lo inscribiera en las fuerzas básicas del Celaya, yo sí quería y con lo poco que podía se lo brindaba, pero quería que le echara ganas y sí, fue como unos quince días y después ya no quiso ir.

Un día lo hallé en la casa y le dije “¿Qué? ¿Ya no fuiste a entrenar?, “”no es que ahí hay puro de billete””.

A mí que me gusta hablar con la verdad y le dije, ¿cómo te haces tonto hijo? ellos traen los billetes, pero tú traes lo mejor ¡tú traes juego en los pies!”, platicó el padre del Gallo Vázquez.

El apoyo de su padre lo motivó a no dejar de jugar; una señal se cruzó en su camino, después de querer renunciar un título de goleo con los Mastines de Comonfort le devolvió fuerza a su sueño.

El sueño le exigió un sacrificio. Cuando el hambre aprieta dejar de comer no es una opción, dejar de soñar era claudicar. El Gallo sacrificó el estudio, se sueña mejor con el estomago lleno.

“Él (Gallo) le echaba ganas a chambear, cuando salía de la escuela hacía mucho deporte. Era chalán, de eso de Macuarro (albañil) como se le nombra, siempre andaba en joda.
Iba a terminar la prepa, hasta ahí se quedó; según a él se le hizo fácil, pensó en la capacidad que tenía para el fútbol, muchos le decían que estudiara, que agarrara una carrera porque el juego es sólo un tiempo”, platicó don Raúl Vázquez.

Otro problema más.

“Todo se vino abajo (en Cuervos). No les pagaban, sólo tenían una comida al día y las cargas de entrenamiento eran fuertes. Entró a chambear, iba a entrenar y luego a trabajar, fue el modo del que pudo estar allá toda la temporada”, recordó su padre.

El sueño tenía su lado desagradable. Una firma le enseñó que en los sueños también hay que cuidarse.

“Según la Federación vendió la carta de él al Colima (América Manzanillo). Estaba entrenando y se vino a Celaya, él andaba entrenando ya acá con ellos, con el Celaya; ya no quería regresarse a Colima, fue a recoger sus cosas para venir, según él, a jugar al Celaya.

Sabe cómo pensaría él(José Juan Vázquez)… pues pensaba que era no más de enchílame esta y otra, y no, ya cuando firmas y cuando la carta la compran quiere decir que ya tiene que jugar ahí hasta que se cumpla (el contrato)”, recordó Don Raúl Vázquez.

Al año, regresó a Celaya y los campos del barrio lo recibieron de la mejora manera: con sus amigos de infancia (El Chato, que hoy juega pero perdió figura por las drogas y el alcohol, El Yoyo que también hizo el intento por jugar profesional).

En su tierra natal encontró a Miguel de Jesús Fuentes, técnico que lo regresó al profesionalismo, con quien consiguió títulos y el ascenso.

El sueño del Gallito volvía a encausarse. Gustavo Matosas lo vio cuando dirigía a Querétaro, en un juego amistoso ante los Toros.

Cuando Matosas llegó al León, el primer jugador que solicitó a la directiva fue a José Juan Vázquez.
“Yo digo que estuvo bien que se lo jalarán para allá (León), ya ves cómo le echaban tierra, pues es que ya ves como está flaquillo y decían esa chifladilla para qué sirve, ya después se llevaron un chascaso”, platicó su padre.

En León es titular indiscutible.

Es junto con los colombianos el mejor refuerzo, no se ha perdido ni un minuto del torneo.
Hoy enfrenta a su ex equipo y le hierve la sangre al hablar de su tierra natal, del equipo su ciudad, el que le tendió la mano y lo volvió del fútbol de barrio al profesionalismo.
En León está feliz y con la oportunidad de cumplir su sueño de niñez: Jugar en Primera.
La vida le sonríe mejor.

“Él me dice: ““va ver jefe, ahora que llegue a la Primera División, lo voy a alivianar””.

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